1. La Junta Directiva Informa

El espacio reservado a información de la Junta Directiva a sus socios es también especial en este número. Especial porque no nos comunicamos con vosotros en una Hoja Informativa desde que fuimos elegidos por Asamblea; por tanto, nos gustaría hacer un poco de historia de lo que ha sido la trayectoria de la nueva Junta.

Los miembros electos el pasado junio y sus cargos son los siguientes:

Presidenta: Amalia Buzón Carretero.

Tesorero: Bernardo Escobar Pérez.

Secretario: Domingo Collado Viaña.

Vocal de Difusión: Almudena Iturri Franco.

Vocal de Investigación y Bolsa de Trabajo: Pilar Ruiz Bernier.

Vocal de Formación: Francisco José Berasaluce Linares.

Desde las elecciones han sido varias las reuniones de la Junta en la que se han tratado determinados temas y se han tomado decisiones que os pasamos a exponer:

Las Vocalías han modificado sus títulos y sus obligaciones ya que somos menos los miembros de esta Junta y por tanto es mayor el trabajo que hay que realizar.

La reforma de los Estatutos de la Asociación sigue en marcha. Se han solicitado los Estatutos a las Asociaciones que integran Fesabid para hacer un estudio comparado de los mismos y es actualmente el trabajo que se está realizando

Se va a enviar a los asociados un borrador del directorio de socios que queremos publicar próximamente. Si los datos no son correctos hacednos llegar los válidos para que el directorio sea eficaz.

Sigue en marcha el Centro de Documentación de a Asociación. Los responsables son Bernardo Escobar y Esperanza Rojas. Actualmente están introduciéndolos datos. El horario del mismo es: martes de 11,00 a 13,00 y de 18,00 a 20,00. Para aumentar el fondo del Centro la AAD se ha suscrito a la revista Information World en Español y Revista de Información Científica.

Un reto que nos hemos propuesto para estos dos años es ampliar la AAD a toda de la Comunidad andaluza, ya que la mayoría de los socios, como veréis en el futuro directorio, pertenecemos a Andalucía occidental. Desde aquí recordaros que la labor de difusión y propaganda de nuestra Asociación es labor de todos los socios. De todas formas, después de las Jornadas, hay algunos miembros nuevos en Granada que, además, colaboraron eficientemente como voluntarios.

La Asociación se ha reunido con la Asociación Andaluza de Archiveros (AAA) y Asociación Andaluza de Bibliotecarios (AAB) para organizar un Foro sobre Modernización de la Administración Pública. Los primeros contactos han sido con el I.A.A.P. y queremos reunirnos con el Director General de Organización Administrativa.

La Junta se ha visto obligada a encargarse y responsabilizarse de la Vocalía de Formación, hecho que nos lleva a solicitar voluntarios o/y colaboradores para los proyectos de 1998. De cualquier forma, y considerando que la formación es uno de los elementos claves de la AAD y más demandados, nos hemos repartido las labores de formación entre nosotros y se ha elaborado un programa orientativo de cursos para el semestre primero del 98. Los cursos en cuestión serán: dos en colaboración con el I.A.P.H.: Tratamiento digital de la documentación gráfica... (Sevilla), y Fuentes de información del patrimonio histórico (3ª edición, Sevilla); Innovaciones Tecnológicas (2ª edición, Sevilla); Tratamiento de materiales electrónicos (Sevilla); Calidad y Marketing de Servicios de Información en la Empresa (2ª edición, Granada); y Documentación: curso básico (Cádiz).

La Vocalía de Difusión está elaborando un directorio de empresas y organismos que pueden interesar a la Asociación, así como un dossier de Presentación de la Asociación para los futuros contactos que se tengan que realizar.

En Fesabid se están preparando las Jornadas Fesabid 98 y está en proyecto la creación de una página Web de la Federación.

Existen además otra serie de proyectos de los que os iremos informando con puntualidad.

Queremos recordaros por último que la Asociación necesita de vuestra colaboración y trabajo, por lo tanto os esperamos para trabajar con nosotros y entre todos potenciar al profesional de la Documentación.

En enero se presentará en Sevilla el programa INFO2000 de la C.E. La presentación

la llevará a cabo Isidro Aguillo. La AAD colabora con la Biblioteca de Andalucía por primera vez y esperamos que no la última por las buenas relaciones que tenemos.

2. Artículos

Las dificultades de la primera vez

Jesús Gómez FernándezCabrera

Dicen que los comienzos son difíciles, pero en nuestro caso parece que ha fallado el dicho. Una vez pasada la resaca de los días 13 y 14 de noviembre, fechas que para los componentes del Comité Organizador de JADoc'97 seguro que han pasado a formar parte de su memoria histórica, parece que los miedos y los agobios de los meses previos nunca hubieran existido. Y claro que existieron, pero el propio desarrollo de las I Jornadas, que nos empezó a sorprender a nosotros mismos desde el momento en que se abrieron las puertas de la Iglesia Mayor de la Cartuja de Sevilla y no dejó de sorprendernos hasta que terminó la fiesta en aquel patio de Sevilla, ha hecho que ahora pensemos que no era tan difícil. Cuando la maquinaria echó a andar y evolucionó siguiendo la programación que con tantos trabajos como temores habíamos diseñado, se olvidaron los 16 meses previos. Precisamente para rescatar esos meses del olvido quiero escribir lo que sigue.

La asamblea general de la AAD celebrada el 13.6.96 aprobó una propuesta que la Junta Directiva hacía, con tanto entusiasmo y riesgo como ignorancia y valor, consistente en celebrar las I Jornadas Andaluzas de Documentación en el otoño del año siguiente. En la misma asamblea se crea un grupo de trabajo que será el embrión del Comité Organizador, que se reúne formalmente por primera vez el 3.7.96. En esta reunión se proponen temas, se habla de nombres para el Comité Científico, y se establece un calendario de trabajo y un programa de contactos institucionales, teniendo en cuenta que ya estamos en verano. Esos primeros días de julio ya se consigue la cesión de la Cartuja de Sevilla por parte de la Consejería de Cultura como sede de las Jornadas.

Pasado el verano, se retoma la actividad. En Cáceres, durante la celebración de Documat, se establecen contactos con empresas y personas, a finales de octubre la Junta Directiva fija los componentes del Comité Científico y se sigue llamando a puertas en busca de financiación. En enero de 1997 se fija el lema de las Jornadas y el programa científico (cuatro ponencias y dos mesas redondas), y se hace un listado de ponentes y participantes, a cada uno de los cuales hay que ofrecerle/solicitarle su participación. En el 2 de abril abril se celebra el acto de presentación al público de las Jornadas en la Biblioteca Pública de Sevilla

Pedir financiación y participación en unas primeras jornadas sí es difícil y si quien lo pide es una asociación joven es muy difícil. No obstante con un dossier debajo del brazo (en el sobre o en el correoe), se emprende la campaña, que dió muy buenos resultados en cuanto a apoyo y participación y muy escasos en cuanto a financiación, ya que la Administración está en época de restricciones y además teníamos que haber "cursado la solicitud" en el ejercicio anterior, y las empresas, por su lado, preguntan quienes somos y cuantos asistentes van a venir. Esta fue la pregunta del millón hasta el día 12 por la noche, o mejor hasta el mismo día 13 por la mañana. Y no saber esta cifra no sólo retrae a los de fuera, sino que condiciona todos los trabajos del Comité Organizador, ya que su trabajo fundamentalmente consiste en hacer previsiones, y la previsión más difícil era siempre ¿cuantos? (asistentes, asientos, libros de actas, desayunos, salones, visitas, etc, etc).

En el mes de abril ya se tienen los elementos necesarios para lanzar el primer folleto de difusión de las Jornadas. La cosa va bien: TroaLibrería financia el folleto, la Diputación de Sevilla nos paga parte del manipulado y franqueo de los sobres, IWE nos encarta el folleto, etc. Se abre el plazo de inscripciones y de envío de propuestas de comunicaciones. En los primeros meses, inscripciones se producen las de los propios organizadores y pocas más, pero al cerrarse el plazo presentación de comunicaciones (15 de junio ) ya nos llevamos la primera grata sorpresa: había más de 50 comunicaciones y algunas provenían de fuera de Andalucía. El Comité Científico de forma desinteresada hace su trabajo de estudio de las propuestas y el 16 de julio se comunica a los interesados la aceptación de las comunicaciones (42 en total). A cada uno de los comunicantes se le pide que nos indique si desea hacer una presentación pública de su comunicación, ya que pensamos que es tedioso e infructuoso asistir a tantísimas presentaciones que se convierten en simple lectura de lo ya publicado en el libro de Actas. De los 42, solicitaron hacer la presentación 15 comunicantes.

Estamos de nuevo en verano, pero hay que seguir trabajando. Se preparan los nuevos folletos de difusión y el cartel anunciador de las Jornadas, para que estén dispuestos para ser enviados al comienzo del curso escolar. Esta vez no hay colaboración y tantos sobres (la difusión se hace a todo el territorio nacional) requieren muchas horas extras. Y se siguen los contactos con posibles empresas expositoras y financiadoras. Con el comienzo del curso, empiezan las prisas y aumenta la incertidumbre, ya que son pocos los inscritos y estamos a dos meses de las Jornadas. Aunque el 30 de septiembre ya debían estar las comunicaciones en nuestro poder, hay retrasos y no podemos comenzar la edición del libro de actas hasta finales de mes, o sea una carrera contra reloj (las actas llegaron a la Cartuja el día antes por la noche y la edición. La AAD ha suscrito un convenio de colaboración con la Facultad de CC. de la Información de Sevilla para este fin. También se encarga este Gabinete de organizar actos de presentación de las Jornadas en las Facultades de Biblioteconomía y Documentación de Granada y Badajoz, en la de CC. de la Información de Sevilla y en el Master de Información y Documentación de la Universidad de Sevilla, así como una rueda de prensa en Sevilla.

Para describir los últimos días haría falta, aparte de más espacio, más destreza, por eso no lo intento. Los dos último días nos instalamos ya en La Cartuja y se incorpora el grupo de 26 voluntarios y colaborados, que ya llevan tiempo trabajando. Hay una estrategia de trabajo y se trabaja de forma intensiva en los temas de infraestructura y logística. Cuando terminamos la noche anterior, el cansancio no borra la alegría y la sorpresa de ver que podemos llegar a la cifra de 400 asistentes. Nos vamos de la Cartuja con el pellizco de no saber si seremos capaces de hacer frente a lo que suponen los tres días siguientes, con todas sus incógnitas y sus retos.. Los resultados son conocidos, la valoración unánime es positiva, aunque hubo sus fallos, que no es momento de comentar. Los asistentes participaron en el desarrollo de las Jornadas de forma entusiasta y activa, siendo este uno de los factores del éxito. Pero la experiencia mas gratificante para mí, ha sido el nivel de trabajo y el espíritu cooperativo de todo el equipo de compañeras y compañeros que trabajaron en la organización, a lo lago de los meses anteriores y sobre todo en los últimos días. Comité Organizador, Gabinete de comunicación, voluntarios y colaboradores fueron durante los días de las Jornadas un equipo compenetrado que dió respuesta a todo lo que se le puso por delante. Ellos han sido los determinantes del éxito. A ellos tenemos que darles las gracias, y yo se las doy con todo mi reconocimiento. Las próximas..., en Granada dentro de dos años, y ya no será la primera vez.

3. Entrevistas

 

Manolo Simó. Presidente de la Asociación Andaluza de Archiveros

Asociación: ¿sinónimo de poca capacitación ?

R.”Es un problema de conciencia colectiva. En Andalucía hay cierto retraso en conocer la importancia de la asociación. En otros lugares lo entienden como algo natural, piensan que integrarse en la profesión significa entrar en una asociación. Pero, para asociarte tienes que sustraerte de intereses personales e integrarte en la ideología de la asociación”.

¿Cómo ve el asociacionismo en Andalucía?

R. “Aún está verde. Se necesitan jóvenes. Además, los archiveros se consideran personas aisladas. El asociacionismo no es un fenómeno general en Andalucía”.

¿Se ha planteado la AAA pertenecer a FESABID?

R. “Va a producirse un cambio directivo y generacional. El paso siguiente es la integración en una federación internacional”.

¿Qué piensa de la incorporación de los titulados al mercado laboral?

R. “Antiguamente no había tal problema. En la actualidad no hay una formación específica universitaria. La dispersión en la formación hace más compleja la entrada en el mercado laboral. Queremos ir acercándonos a una troncalidad, es decir, una formación base”.

El intrusismo.

R. “Es genérico, no es definible. No es posible hablar de intrusismo en nuestra profesión, una profesión basada principalmente en la experiencia. Además, para conseguir una profesión unitaria todavía queda mucho camino por recorrer. Esto es algo que perjudica a los titulados. Sin embargo, tenemos que vivir con los tiempos y si se requiere otra formación es necesario la integración de muchas personas”.

¿Qué papel está jugando la Junta de Andalucía?

R. “La Junta de Andalucía no tiene visión de futuro. Debe adaptarse a los nuevos acontecimientos. No hay, por su parte, proyectos ni ideas. En otros ámbitos hay proyectos importantes por parte de políticos, pero con respecto a la Junta de Andalucía no se ve mucha colaboración”.

Una Facultad en Sevilla.

R. “Hace tiempo que se propuso, con la reforma de los planes de estudio un grupo se dedicó a eso Se pretendía proyectar unos estudios sobre Ciencias de la Documentación en Sevilla. Pero el tema no se ha consolidado, se requiere seriedad, infraestructura, etc...”.

¿Cómo va el tema del Reglamento de archivos?

R. “No hay. Hemos ganado el recurso, y parece que la Consejera tiene un proyecto, aunque parece un proceso lento”.

¿De qué manera están afectando las nuevas tecnologías a la profesión de archivero?

R. “La gente se autoconvence y piensa que si no las seguimos no habrá futuro. Lo cierto es que se tiene que convivir con ellas y debemos dominarlas. En el colectivo profesional hay dos corrientes al respecto: los que ven la tecnología como algo totalmente ajeno y aquellos otros que la consideran imprescindible para desarrollar

su trabajo. De todas formas, es un tema que debemos tener en cuenta”

¿Cómo se están incorporando los archiveros a la sociedad de la información?

R. “Hay diferentes opiniones. En Andalucía no hay grandes demandas sobre nuevas tecnologías. Es un tema preocupante por su visión de futuro. En cambio, Cataluña es, globalmente, la comunidad más avanzada. Se mueven mucho fuera de España y se mantienen al día sobre los temas más vanguardistas, innovadores,

etc. Esto les da experiencia y diversidad”.

¿Qué posibilidades hay de colaboración AAA/AAB/AAD?

R. “Hay proyectos y contactos con otras asociaciones. Es muy importante el debate sobre la formación, ya que no existen los archiveros como tales. Por tanto, es necesario crear una formación que se adapte al mercado laboral”

¿Cuándo será el Congreso Internacional de Archivos?

R. “Será en septiembre del 2000. En él se tratarán los sistemas de información, por ser uno de los temas sobre los que más se discute ahora”.

JADOC’97 ¿Cuál es su opinión sobre el desarrollo de las Jornadas?

R.”Magnífico. Ha sido espectacular, tanto por la respuesta obtenido como por el número de voluntarios que ha trabajado en las jornadas”.

¿Cómo ve el perfil del profesional en el futuro?

R. “Habrá que conjugar cierta base humanística con una base tecnológica en los sistemas de información, aunque se tiende a primar esta base tecnológica sobre la formación humanística”.

La administración pública y la sociedad de la información.

R. “ A nivel de Estado se han hecho cosas, aunque limitadas. A nivel de Andalucía sólo ha habido “proyectitos” no impulsados con mucha fuerza por parte de los políticos. No te ofrecen posibilidades de movimiento. No hay proyectos, iniciativas. Es muy poco receptiva, además, carece de ideas suficientes. Casi nunca se hace nada”.

 

Joan Bravo Pijoan. Miembro del Comisionado para las Universidades de la Generalitat de Catalunya

¿Cuáles deben ser las claves de un política de informacióndocumentación a nivel

estatal?

R. “Ante todo, quiero hacer una matización: yo trabajo en el Comisionado, pero no pertenezco a él. A nivel estatal, yo diría que es necesario establecer dos cosas: en primer lugar, un sistema de coordinación interna de la información en el seno de la Administración. Por otra parte, es necesario impulsar la conciencia de que la información es materia prima de la reflexión. Por lo tanto, en todos los procesos de planificación pública y empresarial de toma de decisiones es importante disponer de una base de información actualizada, fiable y vigorosa. Nos ayuda a tener decisiones adecuadas; una información con sesgos puede hacer que las decisiones que tomemos no sean las más adecuadas posibles.”

¿Qué mecanismos de intercomunicación serían necesarios entre las políticas de informacióndocumentación de las comunidades y la del Estado?

R. “Es una política que tiene que evitar planteamientos de carácter tecnocrático: se decide desde arriba para que los demás lo hagan. Tiene que ser una política participativa y como tal es mucho mejor, siempre, que sea una política que se piense globalmente, pero que nazca y se aplique localmente. El proceso ideal no es empezar desde arriba, sino desde abajo e intercambiar experiencias. Es decir, es necesario ir de la particularidad a la generalidad. Ya existen, de hecho, iniciativas de carácter municipal que han marcado el camino que hay que seguir. Ciertamente, ésta es una política cara y es preciso que desde el gobierno se impulse”.

Su opinión sobre las políticas de informacióndocumentación es España.

R. “Antes hemos hablado (en la mesa redonda del 14XI97. 10:30 de la mañana) de que básicamente como tal no existe. Paralelismo: tenemos hospitales públicos pero no una política sanitaria. Tenemos bibliotecas, bases de datos, centros de documentación, pero no disponemos de una política que establezca responsables y marque objetivos. Básicamente no hay una política establecida “

¿Qué significa EuropaUnión Europea en nuestro sector?

R. “Para mí es un referente. Pero no nos lo va a resolver Europa. Es un referente importante, un elemento concienciador, movilizador, que nos ayuda a intercambiar experiencias, a aprender todos de todos, pero que no va sustituir nuestro trabajo, ni solucionar nuestros problemas. “

¿Cómo se ve el encaje de los centros de documentación en los sistemas bibliotecariosespañol y autonómico?

R. “Yo diría que aquí muchas veces se ha establecido una dualidad, a mi juicio poco justificada, separando lo que es biblioteca de lo que es centro de documentación. Ya la IFLA y la UNESCO han hablado de que una biblioteca es un servicio de información que ofrece la posibilidad de consultar sus fondos. Pero a su vez, es un punto de referencia de un servicio más, global y que permite acceder a otros centros. Cualquier ciudadano, esté donde esté, tiene posibilidad de consultar los fondos de su interés en la biblioteca, pero al mismo tiempo tener acceso a conjunto de conocimientos mundiales.”

Como fundador de FESABID, ¿qué papel cree que debe asumir la Federación?

R. “Tal como establecen los estatutos de Fesabid, ésta no es más que aquello que quieren las asociaciones que forman parte de ella; no tiene una política propia. Nació como una mesa redonda en torno a la que una serie de asociaciones exponían proyectos, intercambiaban experiencias y cooperaban, porque la realidad es bastante compleja. Yo creo que Fesabid tiene una función específica que nace de su carácter democrático: aprender a canalizar el esfuerzo de todos para que este sector de la información y documentación, que está en todas partes’ pero que como tal, está poco reconocido, merezca un espacio y apoyo adecuado. Y para que la información sea reconocida como instrumento clave. Por el momento, Fesabid ha cumplido con creces estos objetivos. “

¿Qué papel deben jugar las asociaciones hoy?

R. “Bueno, me parece que estas jornadas pueden ser un ejemplo claro. Las asociaciones tienen el papel de armar voluntades, de aportar la formación permanente de los profesionales y de representar sus propios intereses porque la competitividad también está presente en este campo.”

4. JADOC’97

¿Cuál es su opinión sobre el desarrollo de las Jornadas?

R. “Bueno, a mí me han encantado. Yo cada vez que vengo a Sevilla lo hago con ilusión renovada. Yo diría que estas jornadas eran importantes ya por el simple hecho de ser las primeras. Su organización sin embargo no hace pensar, si no que se trata ya de la 5º o 6º edición. Sus contenidos, su vigor, su marco, han contribuido a crear un buen ambiente en el que trabajar con tranquilidad.”

¿Cómo ve el perfil del profesional en el futuro?

R. “Bueno, yo diría que para mí es una buena mezcla de conocimientos, habilidades y voluntades. No todo está en los libros y muchas veces tienen conocimientos no actualizados. Son necesarias unas habilidades para obtener un rendimiento adecuado. Pero además, son muy importantes en nuestra profesión las actividades: una actividad dinámica y participativa que en esta profesión no puede descuidarse.“

¿Qué opina sobre el papel de la administración pública como motor de la sociedad

de la información?

R. “Yo diría que la administración es consciente, pero quizá unas estructuras un poco tradicionales no facilitan el que se puedan impulsar proyectos que necesariamente han de ser horizontales. La administración se organiza mejor desde arriba y desde aquí es dificil impulsar actuaciones como éstas. Esta es la principal dificultad que se ha tratado de vencer con experimentos. Por otro lado, es cierto que desde el ámbito político es difícil encajar cuál es el papel del documentalista. Éstas son dificultades que terminarán por resolverse y permitirán clarificar conceptos. “

¿Qué puede destacar de la exposición técnica comercial?

R. “Yo diría que es uno de l os grandes éxitos de estas jornadas. No es nada fácil atraer a los expositores; para ellos esto supone un costo importante. Pero han acudido con planteamientos innovadores. Algunos me han expresado su satisfacción. Yo creo que es un complemento obligado. “

PAUMAR

EXPOSITOR

¿Qué servicio/producto comercializa PAUMAR?

R. “Comercializamos el típico dossier de prensa, que servimos al cliente de dos formas: en formato papel o en formato informático. En primer lugar, se hace una edición para cada cliente y luego se envia vía digital. Hacemos análisis y vaciados para luego vaciarlo”

¿Qué hueco prevé que tiene en el mercado empresas como PAUMAR?

R. “La tendencia es más que creciente. No sólo estamos en un proyecto con la administración andaluza para abrir centros en pequeñas localidades. Todo esta conectado con las nuevas tecnologías. Antes era muy difícil facilitar el acceso a dossieres. Hoy es posible hacer que la información de la asociación llegue al cliente casi en tiempo real.”

¿Qué perfil profesional busca su empresa?

R. E1 trabajo que hacemos diariamente es mucho mas periodístico que documental. Seleccionamos la información que, en un momento determinado, le hace falta al cliente. Es un trabajo que exige saber qué información necesita este cliente. E1 trabajo del documentalista tiene que ver con el tratamiento de esta información. Ellos serán los encargados de profundizar en esa información. No obstante, no se puede pensar que el documentalista realice el trabajo del periodista. Quizá haya confluido en esto el hecho de que yo venga del ámbito del periodismo. También a que hasta hace poco a la información no se le había dado tanta importancia como para que se archivase.”

¿Qué necesidades son las que plantea el mercado andaluz y español?

R. “Yo he entendido una innovación que era importante: la innovación tecnológica. Hemos pasado del papel, de un gran costo económico y medioambiental, a un desarrollo de este trabajo en un proceso de redes. Aquí es donde se desarrollará la labor del documentalista. Su incorporación sera posible porque las nuevas aplicaciones están empezando a ser factibles en cuanto a realización económica,...”

¿Cómo ve la oferta empresarial española?

R. “Escasa, muy escasa. Aquí, en Andalucía, se está sentando algo de base. La empresa pública de telecomunicaciones andaluza está muy vinculada a la creación de una red corporativa donde la documentación adquiere un papel básico que muchas veces no se sospecha. De ahí, quizás, las críticas. Pero cuando esa asociación empiece a funcionar va a desarrollar una labor básica. Otras comunidades, como la gallega, ya tienen redes de este tipo. En Andalucía, la Consejería de Justicia ha anunciado que va a poner en marcha el proyecto. Esto supondrá un campo de trabajo enorme. Lo que sucede es que un proyecto como éste necesita tiempo y resulta costoso. Pero creo que la empresa pública andaluza se está implicando mucho.”

¿Qué consejo daría a un recién titulado que busca empleo?

R. ”Lo importante es que cree empleo. En Cataluña el 90% de los jóvenes busca su propio mercado; en Andalucía, el 80% busca ser funcionario. La salida no es aprobar las oposiciones. Hay muchas empresas que están buscando sus propios nidos de mercado. Incluso en pequeños municipios existen salidas en el campo de la documentación. E1 riesgo es algo que hay que asumir.”

STANDS

R. “Creo que la asociación debía haberlo organizado de otra manera. La gente que ha venido no compra, busca empleo. Creo que el departamento comercial debía haberse replanteado, porque no tienen perspectiva comercial. Lo importante hubiese sido informar. Pero yo estoy contento de estar aquí, aunque me hubiera gustado que se creasen expectativas de apertura al público.”

JADOC’97

¿Cuál es su opinión sobre el desarrollo de las Jornadas?

R. “Bastante buenas. La asistencia me ha sorprendido. Se nota que ya existen muchos documentalistas.”

¿Qué puede destacar de la exposición técnico comercial?

R. “Me ha sorprendido la participación, por buscar algo positivo.”

¿Cuál es su opinión sobre el papel que está jugando la administración pública en la sociedad de la información?

R. “Es un papel básico, pero no sólo en Administración central y andaluza, sino también en la local. Las nuevas tecnologías permitirán crear campos concretos de trabajo. Hay muchos archivos históricos por rescatar, que podrían servir para muchas cosas útiles. Volvemos al autoempleo: no es necesario excesivo material, sino habilidad. Solo hay que persuadir a la Administración municipal de la importancia de estos archivos. Creo que sólo en este campo de los archivos hay trabajo para rato.”

Pedro Hípola

Redactor jefe de la revista IWE y moderador de la lista IWEITel

Acaba de finalizar su ponencia de JADOC 97, pero eso no evita que se muestre amable con nosotros y dispuesto a responder a nuestras preguntas. Pedro Hípola, profesor de Documentación en la Universidad de Granada, redactor jefe de IWE y moderador de la lista IweTel, se acerca al gabinete de prensa donde nos disponemos a comenzar la entrevista. ¿Cuál es su opinión sobre la presencia de administraciones españolas en Internet?

R: Esta presencia es muy diferente según el tipo de Administración: unos organismos se interesan mucho; otros, no tanto. Algunos sólo desean meramente estar presentes en la Red. Antes ocurría algo parecido cuando muchas instituciones querían aparecer dentro de la lista de proveedores videotex. Hay que tener en cuenta que a veces la Red es como un espejismo: da la sensación de que ofreces mucho, y, sin embargo, aunque hay algunas informaciones con valor, otras son sólo apariencia. De todas formas, hay buenos servidores dependientes de administraciones, como el del Ministerio de Cultura, el Instituto Nacional de Estadística, las Universidades, el IMPI... Muchos. Por destacar un organismo andaluz podríamos hacer mención del Instituto Andaluz de Estadística.

¿Cuál cree que es el futuro de la prensa científica en Internet?

R: El futuro de la prensa científica es ya presente. Hay miles de revistas, por ejemplo más de dos mil, de carácter científico, con texto íntegro y algunas también con imágenes. Antes eran fundamentales los intermediarios que ofrecían la información, pero ahora muchas veces se puede acceder a las revistas sin ellos, pues se piensa que no siempre son necesarios. Existe, por esto, una tensión entre lo que se ha llamado la "desintermediación" y las ventajas de la economía de escala que ofrecen los mayoristas de información electrónica.

¿Cuál es la perspectiva de futuro de los contenidos en español en Internet?

R: Los contenidos en español dentro de la Red, en lo que a España se refiere, empiezan a ser bastantes. Existen bases de datos de gran calidad. Internet es como nuestro "hada madrina", ya que sienta las bases para que se puedan difundir productos y servicios de información electrónica existentes desde hace muchos años ISBN, el Patrimonio Histórico, Archivo de Indias, el Centro de Documentación del CAT, etc..

¿Qué nos puede decir sobre el comercio electrónico?

R: Sé poco, la verdad. A este tema no le he dedicado mucho tiempo. Se trata de un asunto importante, sin duda, pero de momento no me ha interesado especialmente. Lo siento.

¿Cómo va la nueva etapa de Information World en Español al incorporarse a

Swets?

R: IWE tiene hoy una tirada de mil quinientos ejemplares, sobre todo de suscriptores españoles. La audiencia estimada es de seis mil quinientas personas, porque la mayor parte de los suscriptores son instituciones, bibliotecas y empresas. Antes la revista se imprimía en el extranjero, en Oxford concretamente, pero desde hace un año, desde que fue comprada por Swets, se imprime en Barcelona, y esto hace más sencillo y rápido las cosas. En realidad Swets le ha dado un impulso definitivo. Se preocupa mucho de que la revista mejore en calidad, de que no haya fallos en las suscripciones, etc. Además este año la empresa ha abierto oficina en España, por lo que se ha facilitado la comunicación con los suscriptores.

¿A qué se debe el cambio previsto del nombre de IWE?

R: Se debe a varios factores. Por un lado, debido a la confusión con el título, pues la gente creía que era una traducción de Information World Review al español, lo cual no es cierto. Tenemos un mercado español vivo, que genera bastante información. Por otra parte, muchos nos decían que el nombre era un poco"cursi", pues se mezclaba inglés y español. De ahí que hayamos escogido un nombre más aséptico El Profesional de la Información sin cambiar las siglas ni el anagrama.

En relación con la lista IweTel, ¿en qué consiste su función de moderador?

R: El moderador tiene varias funciones: por una parte, es responsable en cierta forma de cómo funciona la lista. Por eso tiene que "reprimir" las posibles actuaciones fuera de tono que se puedan producir. Es algo inevitable, pues estamos ante un medio de difusión libre y sin censura. Pero si hay alguien que abusa de esto, a Tomàs Baiget y a mí nos toca llamar la atención. Además, en caso de que se produzcan intervenciones inadecuadas de forma reiterativa, tenemos la posibilidad dar de baja definitivamente a alguien. Hasta ahora no se ha dado el caso. En RedIRIS se ha dicho que IweTel es una lista modélica. Un moderador tiene también una función administrativa: altas, bajas, dar información...Y a veces, cuando no hay mucha actividad, nos encargamos de lanzar temas de debate, aunque esto no ocurre con frecuencia. También llevamos las relaciones con RedIRIS para ver cómo solucionar adaptaciones del software, nuevos servicios, etc.

¿Qué problemas se le plantean como moderador?

R: Afortunadamente la palabra "problemas" no la utilizamos casi nunca, más bien "tareas". Una vez hubo un anónimo que hablaba mal de una persona, pero eso fue un caso aislado, que generó revuelo. Por lo general la gente es muy respetuosa, no es problemática. Son casi mil quinientos individuos, y cada uno puede hablar como y cuando lo desee, pero no ocurre nada negativo normalmente.

¿Cuál es el nivel ético de las intervenciones de los participantes?

R: Muy elevado, con aisladas excepciones. Hace poco se dio el caso de un suscriptor que criticaba la labor de un funcionario de Madrid. Finalmente se ha disculpado. El problema es que, como es tan fácil y rápido enviar un mensaje de correo electrónico, a veces lanzas sin pensarlo, y después te arrepientes.

¿Qué representa la lista en el sector?

R: Creo que se puede afirmar que es el principal foro de discusión del sector de la documentación en España. Cada día hay nuevos suscriptores y a este paso en unos meses nos convertiremos probablemente en la lista más numerosa existente en España. Prácticamente no hay documentalista que no esté en IweTel. Con estas optimistas perspectivas de futuro termina Pedro Hípola su contestación. Le agradecemos su colaboración y su amabilidad por atender a la entrevista.

"Muchas gracias a vosotros", contesta él.

Reinaldo Fernández Manzano

Director General de Instituciones del Patrimonio Histórico

¿Cuál es la opinión de la Consejería sobre la iniciativa de la realización de las

Jornadas?

R.”Cualquier iniciativa ciudadana que redunde en un mayor conocimiento general de nuestras fuentes, tanto históricas como actuales, es siempre bien recibida. Esta es una asociación joven y con fuerza, y realmente tiene un alentador futuro por delante, ya demostrado por el esfuerzo realizado tanto por sus órganos directivos como el resto de los asociados y voluntarios. Buena prueba de ello es haber publicado ya las actas el día de la inauguración y la gran asistencia que hubo a las jornadas. Me parecería muy interesante continuar, en años sucesivos, con esta actividad.“

¿Qué opinión le merece la Exposición Técnicocomercial?

R.” Es interesante que exista la posibilidad de que los profesionales se pongan en contacto con empresas y agentes especializados, porque es siempre una información que puede ser muy útil.”

¿Cómo ve el perfil de los profesionales de la Documentación en un futuro?

R. “Es una profesión muy necesaria ya en el presente, así que cada día más irá adquiriendo una mayor importancia y demanda en nuestra sociedad. Además estamos en pleno proceso de transformación de las redes tradicionales de bibliotecas, y habrá que contar con los documentalistas, dado que en el nuevo sistema se entienden las bibliotecas, más que como un depósito de libros, como un centro de documentación general para el ciudadano.

¿Cuál debe ser el papel de la Administración Pública como motor en la sociedad de

la información?

R. “ Desde la Administración Pública se está llevando a cabo un enorme esfuerzo en dotar al ciudadano de la mayor información posible, y de que ésta sea recogida y facilitada por el personal adecuado. Para ello, por ejemplo se ha creado una facultad con especialidad en Documentación, para formar a nuevos profesionales. Por otra parte, la dinámica misma de la Administración demanda cada día más el servicio de documentalistas.

Proyectos en los que trabaja actualmente su dirección general.

R. “Trabajamos en distintas líneas. En un primer nivel estamos preparando un nuevo Reglamento de Bibliotecas y un nuevo Reglamento de Archivos. Asímismo, se va a llevar ante el Parlamento de Andalucía una Ley nueva de Bibliotecas, a la que se incorporarán los conceptos más novedosos que actualmente se están desarrollando en este apartado, tanto en el ámbito de nuestro país, como europeo, incorporando así iniciativas de primer nivel en el campo tecnológico.

¿Cómo ve el encaje de los Centros de Documentación en el Sistema Andaluz de Bibliotecas?

R. “Desde los nuevos conceptos que se aplican hoy día a los servicios que debe prestar una biblioteca, el encaje debe considerarse como algo natural en este desa rrollo y vendrá determinado por la Ley en proceso de estudio. ¿No debería existir un sistema andaluz de centros de documentación?

R. “El sistema ya existe, y se está creando poco a poco en la red actual de bibliotecas, y como he dicho antes, contando con el nuevo concepto de centro de documentación global de todo ciudadano. Así que no debemos difuminar nuestros esfuerzos sino concentrarlos en que el sistema, de manera global y general, funcione.

¿Ve posible que en un futuro se regule de forma unitaria un Sistema de Información andaluz, que englobe archivos, bibliotecas y centros de documentación?

R. “Ese futuro, gracias a las nuevas tecnologías, no está muy lejano. La incorporación de los nuevos sistemas informáticos que conectan a los centros emisores y receptores de información, no solo en nuestro territorio, sino por todo el mundo, simplificará la hasta ahora numerosa burocracia que impedía la agilidad en la respuesta al ciudadano en su solicitud de información.

¿Qué es lo que va a hacer la Junta de Andalucía para potenciar la presencia de profesionales de la información y documentación en sus relaciones de puestos de trabajo?

R.”No debo ni puedo ostentar la representación de la Junta de Andalucía en ese sentido, dado que la responsabilidad de la Función Pública no es de mi competencia. Sin embargo, desde mi departamento se apoya con rigor la necesidad de la profesionalización de determinados cometidos, en referencia a la documentación e información.

¿Cómo ve la participación de las asociaciones en la actividad de la Administración

Autonómica?

¿Tiene prevista su potenciación?

R. “ La certebración de la sociedad, en cualquiera de sus aspectos es fundamental para la vida ciudadana. Así, y en relación con los archivos, bibliotecas y documentalistas esta Dirección General competente en estos apartados, tiene permanente contacto con los responsables de las asociaciones que agrupan a estos profesionales, apoyando iniciativas relativas a jornadas, cursos, etc., así como atendiendo a sus sugerencias e intervenciones en materia de reglamentos.

 

Elisa GarcíaMorales Huidobro

SociaDirectora de INFORAREA S.L.

Consultores en Información y Documentación

¿Qué piensa sobre la iniciativa de estas I Jornadas y cuál es su opinión sobre el

desarrollo de las mismas?

R. “Me ha sorprendido positivamente dado el exceso de oferta de jornadas profesionales que coincidían en las mismas fechas. No pensé que éstas consiguieran tanto poder de convocatoria, lo cual significa que ha habido un magnífico trabajo por parte de la AAD y demuestra la existencia de un alto interés profesional dentro de la comunidad andaluza”.

¿Qué puede destacar de la exposición técnicocomercial?

R. “La exposición técnicocomercial ha estado muy bien planteada. La organización ha estado preocupada continuamente para ver cómo nos iba a los expositores. Ha habido bastante afluencia de público a pesar de no estar en un sitio estratégico de paso entre unas salas y otras Para las empresas que estamos aquí es muy satisfactorio que la gente se acerque a ver los productos y los servicios que ofertamos. Y en definitiva ese es el objetivo final de una exposición comercial.”

¿Cómo ve el perfil del profesional de documentación en un futuro próximo?

R. “Esa es la pregunta del millón” Por mi trayectoria profesional, de más de 14 años en el mercado, veo que el perfil ha cambiado y cambiará a pasos agigantados. Cada vez se requieren unos conocimientos más interdisciplinares, no solamente de técnicas de documentación. Se está evolucionando hacia otros niveles más relacionados con la organización de la información y del conocimiento. También observo que se valora muchísimo el experto en campos concretos de la información, y en mi opinión cada vez esta figura va a ser más importante en un mercado en el que hay tanta confusión.”

Opinión sobre el papel que está jugando la Administración pública como motor de la sociedad de la información.

R. “En mi opinión la Administración Pública no es, en absoluto, el motor de la sociedad de la información. La sociedad de la información va por un camino que claramente está impulsado por el libre mercado y por una serie de acontecimientos que en principio no están necesariamente vinculados a la Administración Pública. Desde luego, lo que creo es que la Administración Pública tiene mucho que hacer para incorporarse de una forma efectiva en la sociedad de la información. Hay una serie de demandas que dentro de poco van a ser exigencias a voces de los ciudadanos: servicios de acceso a la información, facilidades para la tramitación de los documentos administrativos, políticas para superar las desigualdades de alfabetización en materia de información etc.. Hay mucho por hacer pero a mi juicio, el motor de la sociedad de la información tiene más que ver con la economía de mercado que con la voluntad pública..”

¿Qué necesidades son las que plantea el mercado español hoy y en un futuro próximo?

R.” En nuestro sector las necesidades que se plantean son muy variadas. En Inforárea recibimos consultas o solicitudes de prestación de servicios muy variadas: éstas pueden ir desde servicios para homogeneizar y normalizar bases de datos en funcionamiento, prestar apoyo en la interlocución entre el usuario final y los expertos informáticos de un sistema de información, el diseño de contenidos en el ámbito internet/intranet, la búsqueda de fuentes, la carga de datos, hasta el diseño y la implantación de sistemas completos de información: La demanda es tan variada como es el mundo de la información. Por otro lado las empresas, y los profesionales están bastante perdidos en un mundo en el que aparecen cada día innovaciones, cambian las herramientas, cambian los soportes, cambia la forma de acceso, ...A esto se une que en el futuro próximo, habrá que llenar de contenidos las redes, y seleccionar cualitativamente la información. Creo que ante este panorama, se hace evidente la necesidad de verdaderos profesionales de la información y con ideas, las posibilidades que se abren ante nosotros son infinitas.

¿Cómo ve la oferta empresarial española y, en particular la andaluza?

R. “La oferta empresarial española actual la veo muy débil. Somos unas 20 ó 25 empresas en general PYMES, que en muchos casos tienen muchas dificultades para competir cuando llegan multinacionales del sector. Es necesario crear proyectos (a pequeña o gran escala) que respondan a el grado o nivel de especialización y valor añadido que exige el mercado, y en mi opinión hay mucha más demanda que oferta, lo cual, por otro lado, también favorece el intrusismo de empresas de fuera del sector.

¿Qué significado tiene la Unión Europea dentro de nuestro sector a nivel empresarial?

R. “ No creo que sea la persona más adecuada para contestar a esta pregunta puesto que, la escasa experiencia que he tenido como empresaria en la presentación de proyectos a la UE, me ha dejado una imagen de una tremenda máquina burocrática. Sigo bastante de cerca las las políticas y programas relacionados con la DGXIII, pero es muy difícil meterse en esta rueda, ya que el día a día de las empresas es el tiempo, y “el tiempo es oro”. Yo personalmente, si tengo una idea que considero que tiene viabilidad empresarial, prefiero arriesgarme personalmente y pedir un crédito al banco, que tener que esperar a ver si lo subvenciona la UE, y creo que como yo opinan muchos pequeños empresarios bastante activos.”

Posibilidades del autoempleo en el sector.

R. “Si autoempleado se le llama a una persona que se saca una licencia fiscal y se ofrece sus servicios profesionales en la calle, francamente lo veo bastante difícil, pues la gente que tiene contactos puede conseguir uno o dos trabajos, pero es vivir siempre a salto de mata. En mi opinión hay que tener un proyecto de origen un poco más colectivo. Sí que conozco casos de grupos de autoempleo en el tema de teletrabajo, que creo que es bastante interesante, y que en principio tiene que tener mucho futuro. “

¿Qué consejo daría a un recién licenciado que busca empleo?

R. “A un recién titulado un consejo que le daría es que no se quede parado en la autosatisfacción de lo que ha aprendido una vez que ha acabado la licenciatura. Los conocimientos profesionales en técnicas documentales son insuficientes. Cuando hablamos de la falta de adecuación de los profesionales a lo que está demandando el sector, estamos pidiendo personas mucho más interdisciplinares. Por eso creo que es importantísimo combinar los conocimientos de documentación con conocimientos en otras disciplinas como el márketing, las telecomunicaciones, el medio ambiente, las técnicas de gestión empresarial, etc. No hay que pararse en materia de formación , y mucho menos en el sector en el que trabajamos, ya que si dejas de formarte “pierdes pie” completamente.”

 

Antonio Martín Oñate

Presidente de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios

¿Cuál es su opinión sobre el desarrollo de las Jornadas?

R.”Mi primer contacto ha sido esta mañana, con ocasión de mi intervención en una Mesa Redonda. He podido comprobar que la asistencia ha sido bastante elevada: según me dicen más de 400. También he observado que la mayoría son muy jóvenes. La alta asistencia me ha sorprendido. Hay que tener presente que se trata de la primera convocatoria. La A.A.B. en sus primeras jornadas apenas alcanzó cien asistentes, e incluso en las segundas y terceras no llegamos a alcanzar el número de éstas. Si esta asistencia es significativa del interés que despierta la actividad creo que la A.A.D. tiene un prometedor futuro por delante”.

¿Cómo ve el perfil del profesional de la documentación en un futuro?

R. “Es una actividad con gran futuro, qué duda cabe. La gran afluencia de información que existe en estos momentos en el mundo entero justifica con creces la necesidad del perfil que tiene el documentalista. Hace falta mucho profesional bien preparado que gestione, que filtre toda la información que realmente debe mantenerse y sobre todo cómo debe llegar al público. El ciudadano se ve sometido a una oleada informativa que le llega desde la TV, la radio, la prensa, etc. y necesita, para no perderse en esa selva de noticias, la presencia y ayuda de profesionales bibliotecarios, documentalistas que seleccionen y ordenen tanta información para que realmente pueda ser de utilidad”.

¿Cuál es su opinión sobre el papel que está desarrollando la Administración Pública

como motor de la sociedad de la información?

R. “La Administración Pública genera mucha información, que no trata no canaliza adecuadamente por falta de las necesarias plantillas de profesionales. Una sociedad moderna, como la nuestra, exige que la información que se origine en la Administración debe llegar a quien la necesita, en el lugar que la está esperando y con la menor pérdida de tiempo posible. En este sentido la Administración peca de mezquina a la hora de incorporar a sus estructuras el personal cualificado que realmente necesita.”

¿Qué papel deben jugar las asociaciones hoy?

R. “La asociaciones, hoy como ayer, juegan un papel importante: por una parte aglutinan a los profesionales y los dotan de la conciencia de que forman parte de un colectivo profesional digno, necesario a la sociedad a la que sirven. Por otra parte actúan sobre las administraciones, e incluso sobre instituciones y entidades que no son propiamente administración, para motivarlos y reclamarles la prestación de servicios de información suficiente y de calidad. Creo firmemente en la necesidad y en la bondad de la vida asociativa en nuestra profesión.”

¿Cómo ve el asociacionismo en Andalucía?

R. “Quizá con más vitalidad que en ninguna otra comunidad española. En 1981 surgió la Asociación Andaluza de Bibliotecarios para hacer frente a una situación lamentable de la actividad bibliotecaria en nuestra región. Los bibliotecarios teníamos grandes reivindicaciones pendientes y debíamos concentrar todos nuestros esfuerzos en esa lucha. Pronto vimos los primeros frutos: Ley de Bibliotecas, Escuela Universitaria de Biblioteconomía y Documentación, etc.” Con posterioridad, creo que por el año 92, los compañeros archiveros decidieron seguir el ejemplo y crearon una asociación propia. Y, más recientemente, los documentalistas han hecho lo propio. Las tres asociaciones desarrollan actividades que contribuyen a formar la conciencia colectiva y al desarrollo profesional. En muchos aspectos somos un ejemplo dentro de España.

¿Qué papel asume FESABID ?

R. “FESABID nació como elemento aglutinador del incipiente movimiento asociativo en España. Era necesario que las asociaciones que en aquel momento existían (4 ó 5) intercambiáramos experiencias y aunáramos esfuerzos para acometer empresas que no podíamos conseguir por separado, como fue el caso de traer a España el Congreso de IFLA en 1993, o celebrar cada dos años las Jornadas Españolas de Documentación. También era objetivo fundamental de FESABID estimular el desarrollo asociativo, cosa que hemos conseguido. Actualmente hay en FESABID 16 asociaciones. “

¿Qué papel está jugando la Junta de Andalucía en todo este contexto?

R. “La J. de A. respondió en un principio de forma muy positiva a las demandas de los bibliotecarios y en el año 83 promulgó la segunda ley de bibliotecas de toda España. Es una ley que yo calificaría de muy progresista, puesto que contemplaba que los servicios de bibliotecas eran necesarios para todos los ciudadanos andaluces, que tenía que haber en todos los lugares (gran urbe, pueblo...), una biblioteca para satisfacer las necesidades de todos los ciudadanos. Pero ese impulso de desarrollo bibliotecario podemos decir que apenas duró 8 años. A partir de 1991 la Junta dió un brusco frenazo y el desarrollo bibliotecario está parado. Probablemente sean razones económicas las que han conducido a esta situación; pero nuestras expectativas siguen ahí y ello nos obliga a mantener una actitud permanentemente reivindicativa. Esto es por lo que se refiere a los bibliotecarios. Situación parecida tienen los archiveros y los documentalistas.”

¿Qué posibilidades prevé de colaboración entre AAA/AAB/AAD?

R. “Ya hay en marcha algunos proyectos de colaboración. A ellos se ha referido Amalia Buzón en la Mesa Redonda. Personalmente no soy partidario de forzar el curso de los acontecimientos. Como ya he dicho la A.A.B. nació en 1981, respondiendo a una necesidad sentida por los bibliotecarios andaluces. Con bastante posterioridad, creo que en 1992, según he creído oirle a Manuel Simó, surgió la asociación de archiveros. ¿Qué significa eso?: que los archiveros entendieron que necesitaban una asociación propia. Después de los archiveros ha aparecido una nueva asociación, esta vez de documentalistas. No tengo la menor duda de que, al igual que los bibliotecarios, los archiveros y documentalistas de Andalucía tenían poderosas razones para agruparse y desarrollar actividades propias. Creo que, efectivamente, tenemos necesidades y reivindicaciones diferenciadas para justificar la existencia de las tres asociaciones. En este sentido es bueno que existamos. Ahora bien, lo que creo interpretar de las intervenciones de algunos compañeros es una reclamación de colaboración. Ese paso ya se ha iniciado y será el tiempo el que nos marque los siguientes objetivos. Quizá el futuro nos reserve la integración en una federación regional que contemple las tres actividades: archivos, bibliotecas y centros de documentación.”

 

Mesas redondas

Asociaciones ¿nuevas?

Para nuevos profesionales

Moderador:

Jesús Gómez FernándezCabrera, Jefe del Servicio de Documentación de la

Consejería de Gobernación.

Participantes:

Nuria Lloret, Presidenta de FESABID

Amalia Buzón, Presidenta de la Asociación Andaluza de Documentalistas (AAD)

Antonio Marín Oñate, Presidente de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios (AAB)

Manuel Simó, Presidente de la Asociación Andaluza de Archiveros (AAA)

D. Jesús Gómez Fernández Cabrera

Nos acompañan, de derecha a izquierda, Nuri Lloret, Antonio Martín Oñate, Manuel Simó y Amalia Buzón. Le dejamos la palabra a Amalia, Presidenta de al Asociación Andaluza de Documentalistas. Todos han prometido ser breves con el fin de que sea posible la participación de todos. Tiene la palabra Amalia.

 

Dña. Amalia Buzón

Buenos días, voy a ser muy breve. Quiero dar dos o tres ideas para ver si entre todos podemos hablar de determinadas cosas. En primer lugar, quiero destacar que soy presidenta de la AAD, pero en el fondo me gustaría decir que todos, bibliotecarios, archiveros y documentalistas, trabajamos con información, trabajamos con el documento; por tanto, el material con el que trabajamos no implica fronteras para el trabajo que realizamos. Por otra parte, nuestra función, la de todos los que estamos aquí, es difundir; difundir a niños, adultos, ancianos, a profesionales de cualquier sector. En el fondo, conseguir que la información que se nos requiere llegue a cualquier tipo de usuario. Por esto, los usuarios tampoco son fronteras: cada uno recibe un tipo de información. Esto es lo que nosotros estamos dispuestos a dar y para lo que estamos aquí, para facilitar el acceso a la información, en el soporte que sea y a la persona que nos la solicite. El tema de los aislamientos no debe existir, se deben aglutinar los profesionales y no diluirse. Por ello, las asociaciones, en este caso las andaluzas, somos por un lado bibliotecarios, por otro archiveros, por otro, documentalistas, estamos desarrollando proyectos de colaboración, porque estamos seguros de que solos no vamos a ninguna paret. Efectivamente, somos tres asociaciones, pero nuestros socios tie nen las mismas inquietudes en el terreno profesional y laboral. Podemos colaborar, cada vez más, en foros comunes a las tres. Ahora imaginamos que podremos hacer un foro sobre modernización de servicios de información en las administraciones públicas en las que estamos las tres AA. implicados. Esto podía ser la base de una Asociación que ya está empezando a existir, una futura unión de las asociaciones aquí presentes. Sólo quería decir esto. No voy a detenerme más y me gustaría que os animaseis a participar en el debate.

 

JG: Tiene la palabra Manolo Simó.

 

D. Manuel Simó

Yo quiero empezar presentando la AAA. Incluso los que la conozcan quizás no sepan cuáles han sido los objetivos, ideas por las que se ha movido durante este tiempo. Nuestra asociación es muy joven, tiene 5 años. Nació del aglutinamiento de los distintos intereses que había en la profesión. La forman unas sesenta personas. El objetivo era aglutinar en esta asociación a todas las tendencias que había dentro del colectivo general que la engloba. El devenir de la Asociación ha mostrado que existen dos grupos de intereses dentro de ella. Dos intereses que muchas veces chocan. Son los de aquellas personas que trabajan, que tienen una dedicación, y los de aquellas que tienen una formación profesional. El reto es hacer coincidir los intereses e los dos colectivos. La AAA tiene que trabajar en dos focos principales: la formación como forma de mejorar la formación de los que aspiran a entrar en el gremio y hacer cierta presión al mercado de trabajo para lograr un reconocimiento profesional en ciertos niveles. No debemos olvidar que como nuestra profesión no es una carrera, titulación regulada, en muchos casos es desconocida. Debemos enseñar y afianzar nuestra propia identidad a la hora de ofrecer al mercado de trabajo nuestros servicios; tenemos que seguir explicando quiénes somos y de dónde venimos. Yo creo que la idea propuesta por Amalia de crear una troncalidad en la base del servicio es adecuada. Se trata de un reto que debemos cumplir a medio y largo plazo. Nuestras profesiones tienen una identidad peculiar cada una, pero también tienen un hilo conductor y ámbitos de confluencia. Esto es necesario para poder ofrecer a la sociedad los servicios que ésta requiere. Ha llegado el momento de enfrentarse a la realidad. En este sentido, creo que la AAA tiene flexibilidad suficiente para cambiar, modificarse con el tiempo; es más difícil en algunos ámbitos que en otros. En la Administración y en el ámbito universitario, los cambios se producen con lentitud. Las asociaciones profesionales tienen la virtud de poder rellenar huecos y asumir los cambios con relativa mayor facilidad aquí que en otros ámbitos como el mercado empresarial. Yo quería dejar apuntadas esas ideas y, sobre todo, lo que supondrá ir avanzando en la confluencia de intereses y de conocimientos, porque vivimos en un mundo en cambio en el que las nuevas tecnologías están empezando a diluir las fronteras, muy marcadas antes, entre bibliotecas, archivos y centros de documentación. Considero que hay que ir por ahí. La solución del debate creo que podría darse por esos términos. JG:

 

La palabra ahora es para Antonio Martín Oñate.

 

D. Antonio Martín Oñate

Me ha parecido muy acertado el planteamiento de esta mesa redonda en los términos en los que aparece en el propio programa de las Jornadas. Me voy a centrar en intentar contestar a la pregunta de si se adaptan nuestras asociaciones profesionales a los cambios de las condiciones de trabajo y a los retos profesionales. Pretendo también responder a la pregunta de cuál es el papel que las asociaciones deben jugar para mejorar el desarrollo de los acontecimientos a favor de los intereses profesionales. Considero que las asociaciones profesionales son un reflejo de los profesionales que las integran, del mismo modo que los profesionales son un reflejo de la profesión que ejercen o la actividad que desarrollan. En los 80 escribí un artículo junto a una colega catalana en el que hablábamos de la situación de la actividad bibliotecaria en España. La entrada de aquel artículo la hice yo con unas palabras que decían: “Hablar de bibliotecas en España es una triste realidad.” Mi colega lo dulcificó diciendo que “era hablar de distintas realidades”. Así se publicó, pero lo que en realidad se denunciaba era el escaso número de bibliotecas que existía en nuestro país, la escasa destinación de fondos y profesionales, la larga historia de olvidos que había acompañado al desarrollo bibliotecario y una legislación confusa, vaga, incierta, indecisa, que hasta que llegó el estado de las autonomías no se convirtió en una legislación específica de bibliotecas. Hasta ese momento, sólo había habido órdenes, decretos,... pero no había una legislación de bibliotecas. De hecho, la ley de bibliotecas del estado termina de salir. En esta situación, la actividad del bibliotecario era una actividad desordenada. Los profesionales la ejercíamos por libre, sin estrategias, sin revoluciones, sin relaciones, sin agruparnos. Si esto lo trasladamos a Andalucía, la situación era peor. La creación de la AAB en 1981 estaba más que justificada. Era un clamor de necesidades que unió a todos los bibliotecarios para aprovechar el tirón de las autonomías. Lo primero que hicimos fue cuantificar toda la situación para presentarla como era. Las reclamaciones fueron puntuales y concretas: que se crearan más y mejores bibliotecas; que hubiese una legislación marco que amparar esa situación y el devenir de una profesión tan digna; y, que se crearan unos estudios universitarios que dotaran a la profesión de unas normas reguladas, unos estudios que tienen el resto de las profesiones. Nos proponíamos también fomentar las tareas de investigación de los profesionales. Al mismo tiempo, emprendemos la tarea de fustigar a las administraciones para que cumplieran con su cometido. Los resultados de 16 años de trabajo, han sido, creo, satisfactorios. La realidad es diferente a 1981: tenemos una ley de bibliotecas de 1983, fue la 2ª ley de bibliotecas del estado español después de la de Cataluña. Tenemos la escuela desde 1983 y es la primera universitaria de España. Tuvimos una sucesión de cursos, seminarios, jornadas, que tuvieron efectos positivos: facilitar la actuación de bibliotecarios que actuaban sin formación y cohesionar un colectivo que no tenía conciencia de colectividad; Andalucía es muy grande y está la dificultad de la conexión. Quizás porque las necesidades eran muchas han surgido 18 asociaciones en todo el estado español. El hecho de que la primera asociación surgiese en Andalucía se debe a que las necesidades eran concretas y tenían que salvar obstáculos que teníamos en nuestra comunidad, no podía pasar en los de otras actividades similares a la nuestra (documentación o archivística). Con posterioridad han surgido asociaciones concretas para responder a las necesidades de estos campos, como ejemplo la AAD. Sobre cuál es el papel que las asociaciones deben jugar yo diría que deben dirigir sus actuaciones a concienciar a la sociedad de que nuestro trabajo es necesario, y segundo, asociarse y fomentarlas es bueno y necesario. Una asociación no es un colegio profesional, en las asociaciones estamos por voluntad propia y libremente. No todo el mundo tiene una conciencia clara de lo que es una profesión. Un compañero bibliotecario afirmaba que no podíamos sentirnos profesionales si no formábamos paret de un colectivo que nos englobase. En nuestra profesión hay muchos compañeros que no se sienten obligados a participar en actividades de la profesión. Eso es peligroso. Yo os animo a participar. Si se nos olvida reclamar lo que nos corresponde, ellos nos olvidarán.

 

Dejo la palabra a Nuria Lloret.

 

Dña. Nuria Lloret

Buenos días. Yo vengo un poco como presidenta de FESABID a explicar lo que es la Federación Española de Sociedades de Archivística, Biblioteconomía y Documentación. Casi que me quiero sentar entre vosotros porque todos los que estamos aquí no somos más que asociados de asociaciones en las que, en un momento dado, nos toca ir trabajando más. Yo de lo que sí me he dado cuenta es que, en general, en lo que es la sociedad de a pie, si bien no se plantean asociarse a una asociación pues mucho menos saben que su asociación está federada a una asociación nacional. No saben ni qué significa, ni qué les reporta, ni para qué sirve. Si vamos hacia abajo, como ya comentaba, una sociedad de a pie tienen que plantarse qué es lo que ahí te ofrecen y por qué es interesante estar en la Asociación. Me ha parecido muy interesante lo que ha dicho Antonio: la Asociación es algo que está bien, que necesita a gente que se mueva. Es algo que nos puede dar pero que también necesita de nosostros, hay que trabajar. En nuestra profesión no existe el futuro. El futuro es el presente porque si cae un muro ahora encima de nuestra cabeza, la profesión seguirá sin nosotros. Las asociaciones locales (regionales) pretenden motivar nuevas actividades que reflejan las necesidades de la sociedad y que poco a poco se vaya elaborando una nueva forma de ver el trabajo y una presentación de nuestro trabajo de forma social. Esto que a nivel local parece sencillo es muy complicado. Es necesario la participación de la sociedad en las tareas diarias de las asociaciones, tarea complicada que por desgracia cada vez da menos. Normalmente la sociedad de a pie exige unos servicios a cambio de la cuota que paga pero no tiene claro cuál puede ser su participación en ella. Los servicios que necesita la sociedad no podrán adivinarlos. La dinámica que se está tomando es la de convertir las asociaciones locales en foros de encuentros profesionales, tienen mucha viabilidad. Lo que hay que hacer es trabajar, no podemos preguntarnos hacia dónde vamos. Vamos donde nos plan teemos desde el día a día y desde las asociaciones. Partiendo de esta base de la Asociación local, necesitamos un feedback continuo con la junta directiva. La asociación tiene que prestar servicios pero necesita la participación de los socios. En este primer nivel de asociacionismo es importante; pero son importantes en la medida en que representan las actividades, las cosas que queremos hacer (archiveros, documentalistas o bibliotecarios). En un segundo nivel deberíamos preguntarnos para qué sirve una Federación de Asociaciones. Si las asociaciones locales tienen claro qué es lo que queremos, la Federación simplemente es un foro en donde repercuten esas necesidades. Con lo cual una Federación nacional no tiene sentido si no tiene en cuenta el nivel más bajo. Si vosotros no participáis en la asociación, no se participa a nivel nacional y tampoco a nivel internacional. ¿Qué ocurre? Que no tiene sentido ningún tipo de corporativismo local, nacional o del tipo que sea. Este tipo de asociaciones sirven como foro para plantear qué queremos hacer. El futuro ya se decidirá, ya veremos cuál es, lo cierto es que no es el mismo que hace dos años. La Federación nacional debe apoyar a las asociaciones locales para que sus actividades se fomenten, den una visión de que existe una profesión que está enmarcada en la sociedad de la información... Somos partícipes de la sociedad de la información, tenemos muchas posibilidades de hacer cosas dentro de ella. Lo que yo quería lanzar aquí es que todos los que estamos aquí hoy tenemos que pensar qué queremos que sea la Federación y exigirlo, y eso no se hace pagando la cuota sino participando ¡Exigid! Tenéis derecho y participad porque no se puede exigir sin participar, porque si no, los directivos tendrán que suponer cuáles son vuestras necesidades. Jesús Gómez inicia el debate. A partir de aquí empieza un turno de preguntas sobre lo anteriormente dicho.

 

 

Documentación e información en la empresa

Moderador: Julio Moreno Asesor en cooperación internacional. Fundación Progreso y Salud

Participantes: Isidro Aguillo. Programas Europeos, CINDOCCSIC

G. Douglas Inglis. Data Warehousing. Siemens Mixforf.

Javier Ramírez González. Director de Servicios, Centro de Tecnología de la

Imagen. Universidad de Málaga. Parque Tecnológico de Andalucía.

Julio Moreno González

 

El hecho de haber sido invitado como sustituto del señor Juan Reig, no es otro que mi participación durante 7 años en proyectos europeos y el trabajo con organizaciones internacionales en el desarrollo de sistemas de información, sobre todo en el campo de la sanidad. Mi experiencia y mi labor como profesor de la Universidad de Sevilla y asesor internacional en contrataciones y licitaciones en el campo de la información, también han podido ayudar. Éste es el bagaje con el que me presento a ustedes en esta reunión.

 

Los ponentes son tres. Pasaremos después de la presentación a una exposición de 15 minutos cada uno. Luego, se iniciará un debate para profundizar en cuestiones que hayan quedado en el tintero. El primer ponente es Isidro Aguillo, director de Programas Europeos en Ciencias de la Documentación y la Información en Madrid. Él se considera un “ciberpredicador”. Todos lo somos un poco en el campo de las nuevas tecnologías, sobre todo, debido al impacto que en el campo de la salud y la enseñanza, puede tener la comunicación a distancia. No dudo de que su ponencia puede servir de reflexión sobre muchos aspectos. El segundo ponente será Juan Ramírez González, director de servicios del Centro de Tecnología de la Imagen en la Universidad de Málaga y del Parque Tecnológico de Andalucía. Desde que en 1986 se creó este parque, ha estado trabajando en él como Jefe de Programas de Formación en teledistancia y teleenseñanza. Como pedagogo y licenciado en Geografía e Historia, no dudo que tendrá una visión bastante amplia sobre lo que significa enseñar a distancia en ese campo. El tercer invitado es el doctor G. Douglas Inglis, coordinador de proyectos de almacenamiento masivo para el sur de Europa de la empresa Siemens Mixforf. Yo creo que tiene cosas muy interesantes que decir. Pasemos a la exposición que dará lugar al debate.

 

D. Isidro Aguillo

 

Yo quisiera que mi presentación sirviese para dejar algunas ideas claras. Mi objetivo es decirles cuales van a ser sus vías de formación para que nuestras posibilidades de ser reconocidos, dentro de la empresa privada, se incrementen. Qizás me centre en las PYME, donde creo que dada la situación del tejido económico español y andaluz, es donde ustedes van a tener más posibilidades. Ya se ha hablado sobre la Administración, y es hora de hablar de la posibilidad de empleo en este marco. Quiero empezar con una reflexión fruto de la experiencia personal. Hace poco man tuve una conversación con un colega responsable de la política científica en Cataluña. El señor no estaba seguro de la necesidad de los documentalistas: se mostraba en contra de contratarlos para su propia empresa. Su comentario me impresionó. Quisiera que debates como este no tuvieran razón de ser de ahora en adelante en otros foros. Voy a hablar como profesional y expondré algunas de las ideas que creo que deberíamos adoptar. Para entrar en esto, es necesario construir un nuevo paradigma de nuestra profesión. Hasta ahora, hemos hablado siempre de una sola profesión en la que distintos perfiles se van solapando. Este planteamiento no es adecuado, genera conflictos como el que he comentado. A mi modo de ver, la profesión debe considerarse con tres perfiles absolutamente distintos. El primero, el del bibliotecario tradicional. Su profesión está claramente establecida. El fallo que hemos cometido ha sido el de considerar que es posible que un bibliotecario llegase a ser un documentalista. A mi modo de ver no puede ser un buen documentalista porque su perfil es claramente distinto. Parece como si con obtener sólo unos criterios, cualquier persona pudiese convertirse en profesional de la documentación. No creo que eso sea cierto. Las nuevas tecnologías no se oponen al dogma tradicional básico, suponen una evolución. Evidentemente, los bibliotecarios deben adoptar las nuevas tecnologías, pero sólo como un simple complemento de su labor, no como una forma de ruptura del proceso que hacen. El segundo perfil es el del documentalista. La creación de estos profesionales debe partir de cero. El bibliotecario debe especializarse en los servicios. El documentalista es un intermediario de la información y debe centrarse en ello. Tienen perfiles diferentes. En algunos foros ya se ha hablado del ocaso del documentalista. Se está hablando del proceso de desintermediación. Parece que cualquier persona es capaz de desenvolverse con las nuevas tecnologías. Es probable que el documentalista tenga sus días contados como intermediario de la información. Su falta de adaptación a las necesidades de la empresa puede acelerar este proceso. La solución es el nuevo profesional: el “cibertecario”. Alfons Cornellá llama a este profesional “infonomista”. Ya no es un intermediario de la información, asume una labor nueva que es la de producción. No es un productor primario, es un lector electrónico, alguien capaz de extraer información de todas las fuentes, con ayuda de instrumentos electrónicos, para elaborar la información que reclaman las empresas a las que se va a entregar. Ya no es un simple intermediario de la información, ahora es alguien integrado en la empresa y que sabe que es lo que necesita la empresa en cada momento. Las características que veo yo en el infonomista son:

1) Cooperación. El “infonomista” es ante todo un profesional distribuido. Debe aprovechar la experiencia y el apoyo de otros profesionales.

2) Es una profesión deslocalizada. Algo clave. La falta de capacidad económica de las PYMES ha sido la causa por la que muchos profesionales no se han integrado en ella. Posiblemente la deslocalización pueda ser una solución. Hablo de autoempleo, un paradigma muy citado en nuestra profesión pero que pocas veces se lleva a la práctica.

3) Un nuevo tipo de formación. Basándome en los criterios fundamentales que la Comisión Europea pretende desarrollar con vistas a la sociedad de la información, les diría:

a) El profesional debe ser un conocedor de la información. Tiene que conocer exactamente la estructura de la información, pero la información, desde el punto de vista informático. Yo siempre he dicho que Internet no tiene que ver con informática, tiene que ver con información.

Ustedes deben sacar información de las redes informáticas con medios propios, sin necesidad de recurrir a terceros. La clave está en el uso de los agentes inteligentes (robots) que ya están disponibles.

b) En segundo lugar, la Comisión insiste en el multilingüismo. Un multilingüismo real respecto a lenguas maternas y el reconocimiento de que hoy, y en el futuro, el inglés es la lengua básica. La producción debe ser doble.

c) El último aspecto que quisiera señalar, es la necesidad de tener capacidad para generar nueva información. El principal aspecto de la formación que debe recibir el profesional de la información es el de la edición electrónica. El nuevo profesional debe crear contenidos. Ëste es su filón y debe aprovecharlo. Somos nosotros los que debemos tomar las riendas. Esa información es básica para todas las profesiones pero especialmente en las PYMES.

 

J. M. G. Continuamos con las ponencias. Ahora es el turno de Javier Ramírez.

 

D. Javier Ramírez

Pretendo concretar la labor que hemos venido desarrollando en el Centro de la Tecnología de la Imagen en la Universidad de Málaga. Es un Centro que se dedica fundamentalmente a la producción audiovisual, y el material que manejamos es un material referido al ámbito de la fotografía y la producción bibliográfica. Desde 1986, hemos recorrido un largo camino en el que hemos realizado actividades múltiples y diversas. En un principio, nuestros propósitos fueron dirigidos a poder organizar un material, pero fundamentalmente, en crear un soporte para poder organizar los materiales. Hablo de finales de los años 80. Pensar entonces en la posibilidad de digitalizar imágenes era una auténtica utopía. Nosotros comenzamos a organizar sistemas que nos permitieran organizar esa información icónica y acceder rápidamente a ella. En Enciclopedia electrónica de Andalucía, una obra multimedia de 7 video discos de lectura laser, logramos organizar una información fotográfica y videográfica. El acceso a una información de 105.000 imágenes en menos de 5 décimas de segundo. Aquella obra supuso para nosotros el reconocimiento del Festival de Multimedia de Nueva York, que nos concedió la medalla de plata. En esa época teníamos 177 fotógrafos en toda Andalucía. La cuestión era como establecer el material en un soporte que permitiera una rápida localización. Del año 90 a hoy, el cambio ha sido radical. Ahora no hay que pensar en la tecnología. La tecnología está disponible. El problema es el de la buena documentación del material con el que tenemos que trabajar. En el ámbito de la fotografía, empieza a haber una fuerte demanda de material fotográfico y no hay manera de organizar ese material. La intervención de Isidro me ha parecido muy oportuna en este sentido: efectivamente se necesita un nuevo tipo de documentalista. El documentalista típico no nos vale para organizar ese material. Les puedo decir que hay muchos archivos que se están perdiendo, que desaparecen, y todo porque falta sistematización. La concurrencia de los documentalistas a esta tarea es fundamental. Pero para poder desempeñar esta tarea necesitan conocer el campo. J. M. G. Para terminar, intervendrá el doctor Douglas Inglis, que hablará sobre su propia experiencia.

 

Dr. Douglas Inglis

 

Bueno, primero disculpen mi español. Yo quiero hablar de tres temas pero antes quiero dibujar el ambiente en que me muevo.

a) Quiero explicar que son los Centros de Información masiva.

b) Quiero hablar de un centro que tenemos aquí en Sevilla. Es un centro conocido mundialmente, y es un centro de información. Es precisamente para estas implantaciones de almacenamiento masivo. Quiero decir que se trata de un centro de documentación interna, no es público. Hay muchos centros de documentación de “fichas policía” que son internos a la empresa.

c) Quiero hablar también del perfil de la gente que está trabajando en este tipo de

centros.

 

Retomo la primera idea. Empresas como Iberia, El Corte Inglés, Telefónica...trabajan con nosotros dentro de España. Nosotros les facilitamos información. Básicamente la información que recogemos está basada en el día a día y se recopila con cuatro unidades. En esas cuatro unidades se encuentra el perfil de lo que se busca. El primer nivel es lo que se llama “dominio de la industria”. Tu necesitas conocer la industria en la que estás. El segundo nivel es la especialización dentro de esta industria en la que estás trabajando, por ejemplo, marketing, producción... Haces un análisis de la competitividad financiera. El tercer nivel son las metodologías. Metodologías en el sentido más amplio, no sólo analíticas, metodologías de trabajo, de proceso. El cuarto nivel son las habilidades de trabajo. El dominio de los instrumentos no es suficiente. Necesitamos innovación, imaginación, creatividad... Eso quiere la empresa, no le basta con que se conozcan los instrumentos. El uso se puede perfeccionar dentro. Se aprende dentro de la empresa. Lo que hemos aprendido debemos completarlo dentro. Las metodologías de análisis de la realidad son básicas para empresas como la nuestra que trabajan con grandes empresas que quieren conocer datos de poblaciones de países enteros. Procesamos la información gracias a un sistema de fichas. Y existen resultados. Pero trabajamos a un gran nivel, no me refiero al trabajo que se pueda hacer con un simple PC. El segundo aspecto del que quiero hablar es de que tenemos aquí en Sevilla, un centro de información. Es un centro que ha tenido tanto éxito que el año que viene se exportará a Alemania uno de sus proyectos. El hecho es que preparamos la información que luego puede consultarse en muchos países del mundo. Así podemos saber el precio de un producto en distintos países y conocer las causas por los que en unos es más barato que en otros. Nuestro objetivo último es analizar datos a nivel mundial. Lo que hacemos es elaborar aquí y mandarlos a los centros de toda la compañía. Esta es la filosofía de empresa. Este es el futuro, lo demás es sólo un instrumento. Lo tercero de lo que quiero hablar es sobre la gente que trabaja en documentación. Yo he trabajado con algunas de las mejores empresas del mundo. Lo que valoran es la capacidad de relación con otras gentes, no vale el “todo sabe”. En segundo lugar, estas personas deben ser muy activas. Esto es también muy importante: no vas a tener un jefe que te diga a diario qué debes hacer. Otro elemento es el sentido común, la mayoría de las empresas priman el sentido común. Llegamos al tema de las habilidades. Mis compañeros han dicho algo sobre el inglés. En efecto, ciertamente. Yo como hablante de inglés tengo dos ventajas: primero, cuando no quiero entender algo en español, no lo entiendo; y segundo, me facilita el aprendizaje en muchos aspectos. Pero hablando de las habilidades, por una parte se puede aprender para estar más preparado en el futuro. El documentalista es algo nuevo. Hasta ahora, las habilidades se aprendían con el uso. Ustedes no tienen esa posibilidad. Si las aprenden se ahorrarán un paso, la sustitución va a tener lugar en el futuro. Además del inglés, yo quiero decir otra cosa: yo trabajo con una empresa alemana y nuestra lengua oficial es el inglés. Una cosa que me he encontrado en muchos sitios es que el segundo idioma oficial es el alemán, hace mucho que no es el francés. No es por otra cosa que porque los alemanes son más activos en estos campos. No podemos olvidar que los lenguajes son habilidades, no hay que confundir con la capacidad de inteligencia. El documentalista los necesita para ser más flexible en su trabajo.

 

J. M. G. Ahora abriremos unl turno de preguntas y el debate. Las líneas del debate las han marcado los tres ponentes.

 

Isidro hablaba del nuevo perfil, lo que se espera de ustedes. En ese campo algo tiene que hacer la administración, educación, formación, desarrollo. Es una puerta abierta para lo que es su profesión, pregunten. Javier habló sobre las nuevas líneas de actuación. Llegó a plantear un área donde sería interesante actuar: multimedia, imagen, sonido, etc. Douglas es la empresa, la competitividad, la fuerza. Son los elementos que tiene que haber, la demanda, quién produce, consume, invierte... En definitiva, la demanda de las nuevas tendencias del mercado en la Europa única.

 

¿Qué aspectos de la formación deberían mejorarse para lograr ese perfil del profesional del que usted habla?

 

R: (Isidro Aguillo). Bueno, tendríamos que mirar con lupa cada uno de los programas universitarios, unificarlos, corregirlos. Porque hay muchas facultades que forman bibliotecarios y los venden como profesionales de la documentación. Esto es así, y no es malo. Yo lo creo es que hay que dejar de utilizar con tanta alegría los términos. Es mas grave que un documentalista que se dice documentalista no tenga formación de tal y viceversa. Por tanto, cuando uno recibe un título/formación debe creérsela, y cuando imparte debe confiar en lo que está diciendo. No hay que entrar en otras matizaciones.

 

¿Qué diferencia a un gestor de información de un infonomista?¿No son lo mismo?

 

R: Bueno, yo creo que hay un aspecto clave que les diferencian: la capacidad creativa en la gestión de la información. Yo creo que el aspecto tecnológico clave que diferencia a una y otra profesión es su capacidad de controlar los elementos de edición electrónica. Mientras que a un gestor de la información sólo se le puede gestionar información, el infonomista debe responsabilizarse de sus contenidos. Desde luego, hay muchos aspectos, facetas que deben incorporarse a las carreras de bibliotecarios y documentalistas. Pero el infonomista es una profesión diferente, realiza una tarea que hasta ahora, en nuestra profesión no se realizaba: generar información. Yo me pregunto porqué el Sr. Douglas no crea su propia empresa o pasa a la administración, porque tal y como presenta sus ideas éstas podrían revolucionar la administración pública.

 

R: Bueno, francamente, no paso a la administración pública por cuestiones económicas. La empresa pública tiene muchos elementos comunes con la empresa privada. Sin embargo, la empresa privada exige un tipo de trabajo e información muy diferente. Pero también por cuestiones económicas, yo creo que no podría cobrar tanto como cobran los de las administración pública.

 

J. M. G. Quiero cerrar este debate dando unas matizaciones a lo que hemos estado hablando. Desde mi punto de vista, la información es básica para tomar decisiones en cuanto a mínimas posibilidades de riesgo y con gastos sólo necesarios. Yo creo que estamos ante un nuevo reto: el de las nuevas tecnologías que permitirán corresponder a las necesidades de la población. Quiero hacer referencia a un cuento de Forges: “dos hijos ven a su padre dormido con un libro. Uno de ellos pregunta ¿no tiene dolby, no tiene estéreo, ni FM, ni es virtual, no está en Internet, y funciona?. Es un libro.”

 

Documentación e información en la Administración Pública

Moderadora: Sonsoles Celestino Angulo, Directora de la Biblioteca Universitaria de Sevilla

Participantes: Pilar Moreno Fernández, Secretaria del Estado para la Comunicación. Ministerio de

la Presidencia

Manuel Martínez Rodríguez, Dirección General de Organización Administrativa.

Junta de Andalucía.

Eugenia Salvador, Departamento de Ciencia Política y de la Administración.

Universitat Pompeu y Fabra.

Ignacio Martín, Centro de Documentación e Información Universitaria (CIDU).

Universidad de Granada.

Dña. Sonsoles Celestino Angulo

 

Esta mesa responde en su forma a la realidad estructural y a los profundos cambios que se han producido y aún se están produciendo, en todas las administraciones del Estado, es decir, en la Administración Central y Autonómica, en la local, y también estos cambios han afectado al mundo universitario. Sabéis que a partir de que se aprobaran en España todos los Estatutos de las diversas autonomías, se inició un período de transferencias que afectó profundamente a los archivos, bibliotecas y centros de documentación. Por ello, esta mesa está formada por...

 

Para entrar un poco en materia, ya sabéis que desde estos últimos años la Sociedad de la Información se ha convertido en uno de los temas principales de actualidad política en la Unión Europea. En Julio de 1994, el Consejo Europeo, en Corfú, examinó el informe Baukman (¿) que conoceréis y que llama la atención sobre la importancia de las administraciones públicas en el desarrollo de la Sociedad de la Información. El sector público, indudablemente debe recurrir cada vez más a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para mejorar la calidad, apertura, transparencia y facilidad de utilización de sus servicios. Esto es válido tanto para los procedimientos y herramientas que utilizamos todos los días los funcionarios en nuestro trabajo diario como para las relaciones con las administraciones y de ellas entre sí. Todos los niveles de la Administración Pública, locales, nacionales, regionales, europeos, deben facilitar el acceso a los ciudadanos de la información pública a través de las nuevas aplicaciones. En la utilización de las tecnologías de la información y las comunicaciones, podemos esperar y debemos exigir servicios públicos más eficaces, transparentes y dialogantes, más próximos al ciudadano y con costes inferiores. Entre las medidas que propone la Comisión de las Comunidades Europeas encaminadas a fomentar el desarrollo de la Sociedad de la Información en Europa está el establecimiento de una red de universidades y centros de investigación, soporte, servicios interactivos multimedias y que conecte las universidades y centros de investigación de toda Europa con acceso sin restricciones a sus bibliotecas y centros de documentación. Respecto a esto, y dentro del ámbito de las bibliotecas universitarias y de investigación, cabe preguntarnos qué más podemos hacer, no qué hay que hacer, porque de esto tenemos ejemplos en los esfuerzos creativos en toda Europa ya muy avanzados. También hemos de preguntarnos quién lo va a hacer. Consideramos necesaria una estructura u órgano coordinador de la política nacional de Información y Documentación, con elevado rango institucional y con capacidad para fomentar y armonizar el desenvolvimiento del sector. Es bien cierto que la Administración del Estado ha puesto en marcha en estos últimos años una política universitaria y una política científica, pero no parece haber conseguido hacer lo propio en relación con las bibliotecas y centros de documentación. Es verdad que los procesos de autonomía de las regiones y las universidades por los que la Administración Central ha perdido competencias, han supuesto dificultades añadidas, pero no creemos que éstas justifiquen tal ausencia. Ni la Ley de Reforma Universitaria, ni la llamada Ley de la Ciencia, pilares básicos de la política de Universidades e Investigación, han incorporado previsiones ni directrices sobre Información y Documentación. La actividad en este terreno, ha sido responsabilidad de las propias universidades y organismos científicos como entidades autónomas.

 

Ha habido grandes esfuerzos de coordinación entre universidades y organismos con mayor o menor éxito y apoyo de las administraciones, lo que revela una importante predisposición cooperativa, pero creemos que estas iniciativas no se desarrollarán adecuadamente sin el apoyo de una dirección y coordinación global. Los servicios de bibliotecas y documentación, poseedores de grandes recursos de información, constituyen una herramienta básica para la investigación, por lo tanto, un sistema nacional de Información y Documentación dentro de la política científica, ofrecería un marco institucional sin prejuicio de la autonomía regional o universitaria. Los esfuerzos cooperativos a los que hemos aludido antes, son importantes, pero insuficientes.

Y por último, a nivel regional, la inexistente red de bibliotecas universitarias andaluzas bien merecería al menos un debate sobre sus posibilidades en el seno de nuestras universidades.

 

Ahora paso la palabra a Pilar Moreno

 

Dña. Pilar Moreno

Quiero centrar mi intervención de esta tarde en dos aspectos: primeramente haré una presentación de cuatro proyectos que afectan prácticamente a todos los sistemas de información dependientes de la Administración General del Estado. La presentación de estos proyectos, quizá puedan surgir sugerencias para que numerosos proyectos se integren dentro de éstos. Otro distinto aspecto será analizar brevemente la situación de muchas bibliotecas ministeriales o dependientes de otros organismos de la Administración General del Estado e intentar sugerir algunas vías de comunicación entre ellas. Por el creciente desarrollo de la Informática y la Telemática, probablemente, las áreas afectadas por los sistemas informáticos, son de las que están mejor coordinadas dentro de la Administración General del Estado. El Ministerio de las Administraciones Públicas es el que centraliza la coordinación de la Administración Pública. Dentro de él, el Consejo Superior de Informática, tiene como encargo el desarrollo aplicación de la política de informática en el gobierno, encomendada a él por el Real Decreto de 1983. Este Consejo, tiene en la actualidad cuatro proyectos que tienen especial importancia para el mundo de las bibliotecas, documentación e información.

 

El proyecto CERES, presentado en Mayo de 1997, promovido por la FNMT (Fábrica Nacional de Moneda y Timbre), dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda. Este proyecto pretende impulsar el gran salto de la Administración General del Estado para comunicarse con las ciudadanos a través de las redes telemáticas. La administración, ha hecho recientemente un esfuerzo para acercar su información al ciudadano por medio de redes como Internet. Ahora mismo, hay una serie de webs de la Administración Pública. Este gran salto consiste en dar el servicio al ciudadano a través de las redes telemáticas. La Administración pretende que en el futuro, un individuo pueda obtener una información personal sobre su relación con la Administración Pública a través de las redes telemáticas. El paso es extraordinario porque actualmente sólo podemos obtener una información general sobre actividades de la Administración General del Estado a través de la red Internet.

 

El principal problema es la seguridad. Tanto la Administración como el administrado han de tener plena seguridad de que la transación se realiza correctamente. Esta seguridad se realiza en tres planos: confidencialidad, es decir que la información que circula entre el administrado y la Administración no se desvíe hacia ningún otro lado. Hay un problema de seguridad en cuanto a la integridad del mensaje, es decir, que no haya manipulación. Y por último, hay un problema de identidad. La Administración debe identificarnos como emisor de ese mensaje, es decir, tiene que tener un sistema que equivalga a la actual firma. Para que se garantice esa seguridad, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre va a crear una autoridad certificadora que va a ser la propia Fábrica. Ahora mismo, esta misión notarial, la FNMT ya la ejerce en documentos en papel. La misión certificadora de la Fábrica se podría extender a todo aquél que lo quisiere. El crear una oficina certificadora nacional no significa que no se creen otras autoridades certificadoras públicas o privadas.

 

El segundo proyecto al que me quería referir es la red RITO. Se puso en marcha a principios de los años 90, pero ha estado semiparalizada durante bastante tiempo por problemas de posible competencia desleal contra compañías como podría ser Telefónica.

 

Esta red pretende crear en la Administración General del Estado, una red interna de telecomunicaciones para datos y voz, aunque tienen prioridad el desarrollo relacionado con la transmisión de datos. Ahora se está instando a que se utilice más dentro de la Administración, puesto que supondría no contratar los servicios telefónicos a entidades externas (Telefónica, o las que pudiera haber en un futuro). Esta red comprende tanto los nodos y el necesarios para la transmisión de datos. El nodo fundamental está en Cibeles y también hay un vierto soporte físico. Hay algunos proyectos como el de la ventanilla única que pueden llegar a utilizar esta red. Ahora se está utilizando incluso en algunas delegaciones del gobierno. Tanto el proyecto CERES como la red RITO, se pueden enmarcar dentro del área telemática. Hay otros dos proyectos informáticos y telemáticos que son los sistemas de información de la Administración ante el Euro y el año 2.000, mucho más conocidos. En lo que se refiere al Euro, aunque ya se publicó un decreto del 14/3/97 para todas las modificaciones informáticas que habrán de realizarse con la llegada del Euro. Sin embargo, con respecto el Euro, todas las administraciones van encaminadas el Euro, pero aún existe la posibilidad de que no tengamos que hacer ninguna modificación en la información por este motivo. Es importante, por ejemplo, si tenemos que comprar equipos, saber que modificaciones debemos hacer en esos equipos. Las modificaciones que nuestros sistemas informáticos van a sufrir con la llegada del año 2000 son mucho más seguras. La consideración más inmediata creo que es que si vamos a comprar próximamente equipos informáticos, debemos asegurarnos de que efectivamente en el contrato de compra hay unas cláusulas exigiendo conformidad año 2000.

 

Con respecto a la situación de, bueno, normalmente, en todos los congresos, hay unas referencias muy claras a las bibliotecas dependientes de las administraciones, universitarias, públicas, pero existen muy pocas referencias sobre cuál es la situación de las bibliotecas dependientes de los ministerios u otros organismos de la administración. En el informa Penna podemos encontrar información sobre qué equipos se están utilizando en las diferentes bibliotecas de la administración. Creo que la ausencia de este tipo de bibliotecas en congresos, en publicaciones, como incluso en Internet, es llamativo. Creo que han concentrado sus esfuerzos en informatizar sus catálogos. Esta información es pública, pero hay falta de información en redes telemáticas sobre cuáles son los fondos de bibliotecas y hay una gran descoordinación entre ellas. También hay falta de profesionalización. En la SEDIC, también nos proponemos sensibilizar a los propietarios hacia la profesionalización. Por otra parte, hay una falta de conocimiento de los proyectos informáticos de la Administración, a través de los cuales es más fácil la cooperación.

 

S. C. A. Ahora vamos a dar la palabra a D. Manuel Martínez

 

D. Manuel Martínez

Buenas tardes, yo os voy a contar lo que en nuestro ámbito autonómico, la Junta, lo que entendemos por Sistemas de Información, y cuáles de ellos son los más llamativos, los más sobresalientes. Vamos a hablar de la Administración como generadora y receptora de información. Básicamente, nuestra Administración se mueve con el recurso información. Desde este punto de vista, la Administración es generadora de información: la normativa que se publica en boletines, como el BOJA o cualquier otro, y como consecuencia de esta normativa, se produce un segundo tipo de información muy relacionado con los servicios al ciudadano, donde podemos encontrar las becas que se dan en el sistema educativo, las ayudas a la agricultura, y un sinfín de materias. Por otro lado, también es receptora de información. En muchos aspectos la Administración, nos pregunta sobre nuestra vida pero también es receptora de información se carácter más general, como los datos territoriales. Esta adquisición, la mayoría de las veces, es a través de múltiples mecanismos, mediante las tecnologías hoy disponibles. La mayoría de los datos básicos del territorio se obtienen mediante satélites. Quizá lo que más nos pueda interesar sea la capacidad gestora de la Administración. Con respecto a esa información de la que hablamos. La Administración requiere información de forma reiterada, se hace con la intención de prestar servicio a la comunidad, a los ciudadanos.

 

Quisiera introducir, desde el punto de vista informático o de las nuevas tecnologías de la información, lo que entendemos por “sistema de información”. La RAE nos da dos acepciones de información. Si conjugamos ambas, sistema de información sería un conjunto de reglas e informaciones que están relacionado entre sí y que contribuyen a la obtención de un fin. Sin embargo, desde el punto de vista de las tecnologías de la información, esta definición de sistema de información es “más completa”. Dentro de esta definición, no sólo vamos a tener la definición del diccionario, sino que además vamos a tener los medios técnicos y de cualquier tipo. Todos los recursos tienen que estar integrados, y todos van a contribuir para la consecución de los objetivos a través de la información.

 

Toda esta integración se basa en un objetivo: la toma de decisiones, lo que impulsa a cualquier organización. En la Administración Andaluza, la toma de decisiones va dirigida a dónde construir un colegio, arreglar una carretera, etc. con el fin último de proporcionar un servicio al ciudadano.

 

La información es transformada de alguna manera y se obtiene la misma, pero desde otro punto de vista. Con esa “nueva” información se toman las decisiones, lo que realimenta otra vez el sistema para que siga funcionando permanentemente. Estas decisiones son fundamentales. En definitiva, del tratamiento se encarga la informática. La definición que da la RAE se ha quedado ya obsoleta, por lo que hablamos ya de las nuevas tecnologías, información y comunicaciones. La información de la informática está hoy matizada por muchos vocablos que, sin dejar de ser información, abren nuevas posibilidades a nuevas tecnologías. Vamos a entrar ahora a describir brevemente distintos sistemas de información de la Junta. El más llamativo quizás sea el Sistema de Información al Ciudadano. Para que las acciones de la Administración sean conocidas, la Junta ha activado distintos mecanismos: oficinas de información administrativa, atendidas por uno o varios funcionarios, autoservicios de información (tipo cajero automático), y otros medios tecnológicos, como el centro servidor de información con medios telemáticos. En el Centro de Información y Documentación de la Junta, se recoge la normativa y la información sobre la actividad parlamentaria y el IEA. Los sistemas sanitarios, educativos y científicos son los más populares y a los que se dedican mayores recursos. Los sistemas territoriales y medioambientales son básicos. Aunque todos estos sistemas están dirigidos hacia el ciudadano, también están los sistemas de gestión de la propia Administración Autonómica, como el Sistema de Gestión de Recursos Humanos. En definitiva, quisiera acabar planteando cuáles son los objetivos y el porqué de los sistemas de información en cualquier organización. El fin último de los mismos es el de dar servicio al ciudadano, pero hemos de utilizar los medios convenientes y procurar que la gestión esté optimizada y con el compromiso del cumplimiento de calidad.

 

Dña. Eugenia Salvador

Mi vinculación con la Administración Local es básicamente una reflexión teórica de los trabajos que hacemos con los alumnos cuando planteamos los temas de la política de información y qué deberían hacer las administraciones para que se llegue a la sociedad de la información. El planteamiento que deberían hacer éstas incide muchas veces con las administraciones locales, puesto que mis alumnos tienen cierto contacto con estas administraciones. Hay muchas variantes en la administración local y cualquier cosa que dijera, sería válido para algunas administraciones y no para otras. Uno de los primeros problemas está en definir lo que es una política de información. Éste concepto ha sufrido una evolución. En los años 70, se hablaba de política de información y documentación, y se pensaba en política de bibliotecas, archivos, pero ha habido una serie de cambios que están ampliando el concepto. Ya estamos convencidos de que estamos en una Sociedad de la Información. Esto se nota mucho en los alumnos. Todo el mundo se conecta a las redes, e incluso hay que frenar el acceso. Ha habido una digitalización de las telecomunicaciones, globalización de la economía. Por tanto, vivimos en una sociedad muy distinta. Se introducen conceptos de rentabilidad, de management, de gestión y ha habido una adaptación de las administraciones a las tecnologías. Esto está creando una percepción social distinta de lo que es una política de información, de forma que, hoy en día, una política de información creo que cubre un campo amplísimo, por ejemplo, legislar es algo muy amplio, también ayudar al desarrollo de estructuras y contenidos, difundir la información que genera la Administración y comunicarse con el ciudadano. ¿Cual es el papel concreto de la Administración Local? Yo diría que su proximidad con el ciudadano. Parece que se está desplazando toda la atención hacia el ciudadano y la Administración Local tiene la posibilidad de promover, difundir y comunicar y ¿en qué medida lo está haciendo?, pues sería erróneo establecer una tipología de cómo están reaccionando las administraciones, seria, científica y fiable. Yo diría que hay como tres grandes grupos en general: unos que no hacen nada en relación a las tecnologías, por falta de medios, de recursos, etc. Otro grupo son los que hacen una página web. Dentro de éstos, están los que la utilizan simplemente como medio de información; y otras administraciones que intentan llegar a la interactividad para realizar varias transacciones, etc. Y luego diría que hay un tercer grupo de administraciones locales que entran de lleno a utilizar las nuevas tecnologías con lo que esto supone de reorganización, de cambiar las estructuras internas, los flujos de información. Establecer un sistema de interacción con el ciudadano, exige repensar todas las funciones que realizan en las administraciones locales muchos funcionarios. Dentro de este tercer grupo está el ejemplo paradigmático de Milena.

 

La conclusión: estamos en una situación mejor que cuando se lanzó el videotex al gran público como un experimento que hace llegar la telemática al gran público, que es posible que se pierda esta oportunidad por la falta de contenidos. Se habla mucho de la democracia electrónica, de mejorar las relaciones de ciudadanos con la Administración. Creo que esto no sería un gran proyecto, puesto que muchas veces la democracia electrónica quedaría en manos de los que tienen más tiempo, de los que escriben cartas al director, por lo tanto, habría que repensarse si esto conducirá a una mejor comunicación con el ciudadano. Lo que también quería constatar es que toda la información que la administración pueda poner en nuestras manos, por ejemplo, aquí si nos conectamos a páginas webs, la información, no son las bibliotecas las que las ofrecen. Entonces, la conclusión que yo creo, sería que lo que tendríamos que hacer sería participar en jornadas de politólogos, de economistas, de informáticos, para hacer ver cuál podría ser la función de todos los centros de documentación y sistemas de bibliotecas en esta difusión de la Sociedad de la Información.

 

D. Ignacio Martín

Hace unos años, en unas jornadas en Barcelona, sobre los servicios universitarios se presentó un estudio realizado mediante muestreo, en la que se pedía a los encuestados que ordenasen los servicios partiendo de que debía cerrarse algunos de ellos por falta de presupuestos. El resultado, de los más imprescindibles a los menos, era el siguiente: servicio de Información, de Documentación, de atención al estudiante, cultural, restauración, deportivo, alojamiento, proyección exterior, publicaciones, apoyo a estudiantes y a asociaciones de estudiantes, librería, papelería, servicios lingüísticos y religiosos. Como conclusión nos interesa resaltar la conciencia de la importancia de la información y la documentación, pero esto no se traduce en la organización de tales servicios. La actual situación de la documentación en la Universidad española, se relaciona con la autonomía en la gestión. La diferencia entre las universidades es muy grande. Constatamos la existencia de una serie de centros de documentación en las universidades y otros centros que sin poderse considerar centros de documentación efectúan algún tipo de tratamiento de la documentación. La consulta bibliográfica la lleva la biblioteca, aunque en algún caso se crean servicios específicos de consulta bibliográfica. Son servicios de teledocumentación. Un caso aparte: Centros de Documentación Europea, relacionados normalmente con la universidad. En algunos casos, el centro de documentación se une a un centro de estudios europeos, como en Navarra o La Mancha. Otros centros, orientados a atender a universitarios en aspectos diferentes a la investigación. Destacan las COIES, en origen, oficinas de empleo para universitarios. La política del INEM, hace que actualmente aparezcan las IPES, servicios integrados de promoción de empleo. Las COIES se transform